AICAS y sitios RAMSAR: Conceptos e importancia – Natura E.S.T.

AICAS y sitios RAMSAR: Conceptos e importancia

Las aves son fáciles de observar, carismáticas y motivo de orgullo para muchas comunidades en el mundo, siendo el primer contacto con la naturaleza para muchos. En Norteamérica, podemos encontrar un estimado de 1,400 especies, de las cuales más del 30% tienen movimientos migratorios en todo el continente estableciendo un vínculo natural entre esos hábitats y demostrando que para desarrollar acciones de conservación es imprescindible mirar más allá de las fronteras políticas. Y ¿por qué deberíamos preocuparnos por la avifauna? los servicios ambientales que nos ofrecen como la polinización, la remoción de carroña y el control de plagas son solo algunos ejemplos de la importancia ecológica de este grupo. Adicional a esto, actividades como la observación de aves han cobrado relevancia en muchos países y en México representa una importante derrama económica en beneficio directo a las comunidades locales.

En 1996, después de varios años de esfuerzo y la participación de varios sectores gubernamentales y académicos relacionados con la conservación, se proponen las primeras Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves (AICA) en México. Esta labor se realiza tomando como modelo la iniciativa europea que surge en los 80s para identificar estas zonas y hacer visible su valor ecológico.

Flamingos

Son cuatro los criterios básicos empleados para la designación de un AICA, siendo su objetivo la protección de especies (1) amenazadas mundial o nacionalmente, (2) aquéllas que se reproducen única o principalmente en un bioma determinado, (3) de distribución restringida (endémicas) y/o (4) aquéllas que forman congregaciones, como las aves marinas.

Desde la perspectiva del desarrollo de proyectos de energía renovable, como parques fotovoltaicos y eólicos, las AICAS no poseen en sí mismas un carácter jurídico regulatorio que impida la implementación de tales proyectos. No obstante, se espera que una AICA transmita a los propietarios y administradores un sentido de responsabilidad por el sitio y la avifauna que alberga, lo cual los motive a adoptar medidas que garanticen o promuevan la protección del hábitat a largo plazo. Dicho esto, si bien no habrá restricciones legales para instalar un proyecto parcialmente dentro de un AICA, este podría ser socialmente percibido como “no amigable” con el ambiente y/o tener una limitada aceptación por parte de las comunidades locales que interactúan con el mismo. Además, la cercanía o inmersión del polígono en un AICA podría implicar mayores exigencias por parte de la autoridad ambiental, lo cual puede traducirse en programas de monitoreo de fauna muy específicos y a largo plazo, adicionales a los usualmente requeridos, lo cual, sin duda, incrementaría significativamente los costos que inicialmente se tenían contemplados y podría ser causa de demoras en el desarrollo del proyecto.

Manglares Celestún

En lo que respecta a los sitios RAMSAR, este nombre deriva de la creación de un Tratado internacional, firmado en la ciudad de Ramsar (Irán) y que entra en vigor en 1975, al cual México se adhiere en 1986. Su misión es la conservación y uso racional de los humedales mediante acciones locales y nacionales gracias a la cooperación internacional. Y, ¿por qué los humedales? Estos están entre los ecosistemas más diversos y productivos, proporcionan servicios esenciales y suministran toda nuestra agua potable, representan hábitats estratégicos de gran importancia para la conservación de la biodiversidad y el bienestar de las comunidades humanas.

Chinampas Xochimilco

De acuerdo con La Ley de Aguas Nacionales, los humedales son zonas de transición entre los sistemas acuáticos y terrestres que constituyen áreas de inundación temporal o permanente, sujetas o no a la influencia de mareas, como pantanos, ciénegas y marismas, cuyos límites los constituyen el tipo de vegetación hidrófila permanente o estacional, las áreas en donde el suelo es predominantemente hídrico; y las áreas lacustres o de suelos permanentemente húmedos por la descarga natural de acuíferos. En México, existen 142 sitios RAMSAR, siendo algunos de ellos comúnmente conocidos, como Xochimilco o Celestún. A diferencia de las AICAS, los sitios Ramsar derivan de un tratado internacional que obliga a los países firmantes a su protección. Nuestro país no cuenta con una legislación específica de conservación para humedales, pero ha incorporado el principio de la preservación y restauración del equilibrio ecológico en la Constitución; así como algunas leyes y reglamentos relacionados con la regulación de aspectos particulares en estos ecosistemas, y una Norma específica aplicable a manglares: NOM-022-SEMARNAT-2003. Esta establece las especificaciones para la preservación, conservación y aprovechamiento sustentable de los humedales costeros en zonas de manglar, y especifica que en materia de cambio de uso de suelo se deberá garantizar en todos los casos la integralidad de este. En conclusión, las AICAS y sitios RAMSAR son áreas de gran importancia para la conservación y nos proveen de innumerables servicios ambientales y sociales. Durante los estudios previos al desarrollo de proyectos energéticos, es indispensable conocer su ubicación en relación con la zona a ocupar y tomar en cuenta sus recomendaciones con el fin de conseguir una gestión adecuada y beneficiar el desarrollo del proyecto.

Si quieres saber más, te invitamos a revisar nuestro Seminario Web: Sitios Ramsar y AICAS. Su importancia en proyectos ambientales y sociales.

Biol. Paulina Camarena
Ha trabajado con el monitoreo de fauna en proyectos de energías renovables, principalmente en el sector eólico y enfocado al estudio de aves y quirópteros con el objetivo de mitigar el impacto ambiental sobre estos grupos de fauna. Cuenta experiencia en la elaboración de documentos de índole ambiental/consultor (MIA, ETJ) y rescate de fauna. Por otra parte, cuenta con experiencia en actividades de educación ambiental y monitoreo de aves migratorias, principalmente rapaces, tanto en México como en el extranjero.

Biol. Leonardo Guerrero
Biólogo apasionado de la Fauna Silvestre, está particularmente interesado en tratar de entender y describir el vínculo entre la fauna silvestre, las personas y su hábitat. Su objetivo es usar esta información para desarrollar herramientas que permitan la evaluación de los posibles impactos, la mitigación de estos y la conservación de las poblaciones de animales silvestres, ante cualquier cambio en su ambiente

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